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Cómo limpiar a fondo tu kit de belleza

Desde que empezó la crisis de la COVID-19, lavarse las manos a fondo y con más frecuencia de lo normal se ha convertido en la norma, pero, ahora, ha llegado el momento de dedicar un poco de tiempo a limpiar los productos y utensilios de belleza que usamos a diario. En realidad, todos sabemos que limpiar las brochas, las esponjas y los cosméticos de uso cotidiano debería ser algo rutinario, sobre todo porque entran en contacto con la piel de la cara una y otra vez, pero ¿con qué frecuencia te tomas el tiempo de limpiar tus herramientas en profundidad e higienizar tu productos de maquillaje usados? Sigue leyendo para descubrir nuestros trucos y consejos.

imagen de kit de belleza

Limpieza de brochas y difuminadores de maquillaje

Las impurezas diarias que se adhieren a la piel debido al uso de brochas y difuminadores sucios pueden causar irritaciones y granitos. Si ya no puedes distinguir cuál era el color original de las cerdas de tus brochas de maquillaje, sin duda ha llegado el momento de darles un buen repaso. Por suerte, puedes limpiar ambos utensilios de la misma manera que te lavas las manos: con un simple jabón antibacteriano y agua. En el caso de las esponjas difuminadoras, lo único que tendrás que hacer es sumergirlas en agua tibia con jabón y, luego, estrujarlas. Repite la operación hasta que veas que la esponja recupera su tono de base. Para limpiar las brochas, déjalas en remojo en agua con jabón, y, a continuación, cepilla con ellas una toalla vieja para eliminar cualquier resto de suciedad. Deja que ambos útiles se sequen ¡y listo!

No te pierdas nuestro tutorial:

Higienización de paletas y lápices de maquillaje

El secreto para desinfectar bien tus paletas de maquillaje es el alcohol isopropílico. Vierte un poco en un pulverizador y úsalo para rociarlo en tus sombras de ojos e iluminadores compactos. Espera a que se sequen antes de usarlos. Para los delineadores de ojos y lápices para las cejas, puedes usar un pañuelo de papel rociado con alcohol.

Fechas de caducidad

Limpiar tu maquillaje y tus utensilios de belleza está bien, pero también es importante comprobar que los productos que estás usando siguen en buen estado. La mayoría de los cosméticos tienen fechas de caducidad a contar desde su apertura y, a pesar de que pueden variar en función del clima y de dónde guardas tu maquillaje, hemos querido recopilar aquí algunas nociones básicas:

Delineadores y máscaras de pestañas: reemplazar entre 3 y 6 meses después de su apertura.

Cremas y productos líquidos (bases, correctores, coloretes…): de 6 meses a 1 año después de su apertura.

Productos en polvo (bronceadores, iluminadores y coloretes…): de 2 a 3 años después de su apertura.

Barras, brillos y lápices de labios: de 2 a 3 años después de su apertura.

Revisa siempre el envase de tus productos para tener una idea de su periodo de vida útil, pero, en líneas generales, cuando empiezan a cambiar de color o a desprender un olor raro, es porque ha llegado el momento de desecharlos.