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La guía para trabajar desde casa

Debido al confinamiento, muchos de nosotros tendremos que trabajar desde casa en las próximas semanas, lo cual puede parecer el sueño de cualquier persona introvertida. Sin embargo, para todos aquellos que temen sufrir de claustrofobia, hemos preparado algunos consejos para mantener la cordura, una mente y un cuerpo sanos, y unos niveles de productividad óptimos durante este periodo.

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Es aconsejable...

Tomar un poco el aire
Tómate un momento para aclarar la mente y cambiar de ambiente, ya sea abriendo las ventanas, montándote un pícnic en tu propio jardín o paseando al perro.

Mantener el contacto
Uno de los mejores aspectos de trabajar con colegas es poder compartir ideas y charlar sobre las últimas noticias. Así que no dudes en llamarlos, o a tus amigos y familiares, en diferentes momentos de la jornada para ponerte al día con ellos. Sustituye las reuniones presenciales por videollamadas y crea un grupo de WhatsApp con tus compañeros para favorecer una comunicación más fluida.

Hacer ejercicio
Sigue una rutina en YouTube, haz yoga o simplemente baila al ritmo de tus canciones favoritas. Es importante mover el cuerpo, sobre todo cuando no puedes desplazarte al trabajo, ir de sala en sala o pasear durante el descanso de la comida. Aprovecha esos momentos para liberar tensiones y refrescar la mente.

Escuchar música
Mientras tecleas en el portátil, disfruta de algunas melodías suaves. Pon la radio o, si prefieres las charlas, entonces aprovecha esta oportunidad para escuchar algunos de los podcasts de esa lista que sigue engordando con las sugerencias de tus amigos.

Parar para comer
Es muy fácil quedarse enganchado con el trabajo, sobre todo si no tienes colegas con los que almorzar. Tomarte una hora de descanso para comer lejos de tu escritorio te permitirá volver a centrarte y mejorar la eficiencia para lo que te quede de día.

No es aconsejable…

Trabajar en la cama
Por muy tentador que sea sentarse rodeado de cojines blanditos y envolverse en un cómodo edredón, la cama debería reservarse para dormir. Para mejorar la productividad, así como la relajación, es muy importante asociar cada espacio a una actividad diferente.

Dejar la tele de fondo
Escuchar música o un podcast puede ser útil para amenizar tu jornada de teletrabajo; sin embargo, tener la tele encendida requiere demasiada atención. Mejor guárdate esa serie de Netflix que te mueres de ganas de ver como una pequeña recompensa para el final del día.

Quedarte en pijama
Créenos, te entendemos. El pijama también es nuestra prenda favorita. Pero el hecho de vestirte con ropa cotidiana cómoda te ayudará a cambiar el chip para empezar a trabajar. Deja que el pijama siga siendo esa esperada gratificación para cuando caiga la noche.

Dejarte distraer por los platos
Una de las ventajas de trabajar desde casa es que puedes realizar las tareas domésticas de una forma mucho más cómoda. No es necesario hacerlas de prisa y corriendo al volver de la oficina, puedes poner una lavadora a media mañana y tender la ropa cuando aún hay sol… ¡pequeños detalles que nos facilitan la vida! Sin embargo, distraerse con los quehaceres de la casa cuando los plazos de entrega son ajustados puede ser desastroso. Para evitar esa situación, establece un horario para completar tus menesteres. Un buen momento, por ejemplo, sería después del desayuno o antes de la comida.

Pasar demasiado tiempo mirando el móvil
Limita el uso de tu dispositivo móvil dejándolo en otra habitación. El meme viral seguirá ahí cuando vuelvas a cogerlo. Si necesitas estar pendiente de mensajes importantes, simplemente desactiva todas las notificaciones que no sean esenciales.

Para ofrecernos más consejos y trucos sobre cómo poner en práctica la atención consciente, Sally Lovett, fundadora de Stretching the City, ha compartido algunas sugerencias para resetear y no perder el norte, incluso con las agendas más ajetreadas.

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Tamera
Redactora de moda
20/03/2020
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